En estado de alerta. 4 difíciles momentos donde la Fe puede debilitarse

“Que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo.” Romanos 10:9

Cuando pensamos que Dios nos ha abandonado. Hay veces que debemos afrontar situaciones complicadas en nuestra vida, como por ejemplo la pérdida de un ser querido o una grave enfermedad que aqueja a alguien próximo a nosotros. Es común entonces que pensemos que Dios nos ha abandonado o bien que no cuenta con el tiempo para atendernos, pero tengamos en cuenta que nada de esto sucede si contamos con una Fe lo suficientemente fuerte.

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“Precisamente por eso, esfuércense por añadir a su fe, virtud; a su virtud, entendimiento; al entendimiento, dominio propio; al dominio propio, constancia; a la constancia, devoción a Dios; a la devoción a Dios, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.” Pedro 1:5-7

Cuando nos alejamos de camino del Señor. Por momentos podemos sentir que todos los aspectos de nuestra vida son exitosos, y que no debemos hacer otra cosa que relajarnos y disfrutar de dicho éxito. Pero en realidad es muy fácil que nuestra Fe se debilite en tales circunstancias. Recordemos entonces que es en esos momentos cuando debemos fortalecer aún más nuestra Fe para no caer en el descuido de abandonarla.

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“Nosotros somos judíos de nacimiento y no “pecadores paganos”. Sin embargo, al reconocer que nadie es justificado por las obras que demanda la ley sino por la fe en Jesucristo, también nosotros hemos puesto nuestra fe en Cristo Jesús, para ser justificados por la fe en él y no por las obras de la ley; porque por éstas nadie será justificado.” Gálatas 2:15-16

Cuando no practicamos la oración. Es bien sabido que la oración es el alimento que hace que nuestra Fe crezca. Es el pegamento que nos une más a Dios, haciendo la comunicación con Él más fluida y por ende hace que nuestra Fe crezca. Incorporemos el hábito de la oración diaria para que nuestra Fe no se debilite.

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“¿Quién eres tú para juzgar al siervo de otro? Que se mantenga en pie, o que caiga, es asunto de su propio señor. Y se mantendrá en pie, porque el Señor tiene poder para sostenerlo.” Romanos 14:4

Cuando subestimamos el poder de Dios. Creer q los méritos que obtenemos a lo largo de nuestra vida son propios, no nos llevará a buen camino, ya que es de esa manera que dejamos de lado las cuestiones pertenecientes al Señor y comenzamos a creernos omnipotentes: Grave error. Todo lo que nos sucede es a través y por Dios Santo. Tengamos esto en mente siempre para que nuestra Fe no disminuya.