“Nunca preguntes por qué todo tiempo pasado fue mejor. No es de sabios hacer tales preguntas”
“Nada me produce más alegría que oír que mis hijos practican la verdad”
“El de manos diligentes gobernará, pero el perezoso será subyugado”
“Así de dulce sea la sabiduría a tu alma; si das con ella tendrás buen futuro; tendrás una esperanza que no será destruída”
“Aún si voy por valles tenebrosos, no temo peligro alguno porque tú estás a mi lado; tu vara de pastor me reconforta”
“Sean pues, aceptables ante ti mis palabras y mis pensamientos, oh Señor, roca y redentor mío”
“A las montañas levanto mis ojos: ¿de dónde ha de venir mi ayuda? Mi ayuda proviene del Señor, creador del cielo y de la tierra.”
“Así que yo no corro como quien no tiene meta; no lucho como quien da golpes al aire”
“Pero este es el pan que baja del cielo; el que come de él no muere”
“No conociendo la justicia que proviene de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se sometieron a la justicia de Dios”
“Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme”
“Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes: ¡más altos que los cielos sobre la tierra!”