“Que nunca te abandonen el amor y la verdad: llévalos siempre alrededor de tu cuello y escríbelos en el libro de tu corazón. Contarás con el favor de Dios y tendrás buena fama entre la gente.”

Proverbios 3:3-4

Intentar siempre


En ocasiones estamos sin energías para emprender algo que nos gustaría hacer. Muchas personas a nuestro alrededor nos pueden decir cosas para que no lo intentemos: que ya somos muy grandes para hacer ese viaje, que no tenemos el dinero necesario para tener esa casa de ensueño, que no somos lo suficientemente inteligentes para obtener ese diploma. Todos pueden tener sus opiniones al respecto y muchas veces pueden no ser con malicia, pero de alguna manera nos limitan. Lo que debemos comprender en esos momentos es que sólo están proyectando sus propios miedos, que pueden no ser los nuestros. Así lo digan para cuidarnos y evitar que nos frustremos al equivocarnos, si Dios ha designado ese camino para nosotros entonces deberemos recorrerlo. Con errores y obstáculos, si Nuestro Padre quiere que nuestros pasos transiten ese sendero será más poderoso que todos los miedos que podamos tener.

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La cuestión es intentarlo siempre que podamos y queramos, y escuchar el consejo de nuestros hermanos pero comprender que existe algo más grande que nuestros temores o los de ellos: el llamado de Dios Padre. Aún cuando estemos cansados o tengamos dudas, pesará más lo que nos ofrezca Nuestro Señor que los pensamientos confusos. Él nunca renunciará a nosotros, y deberemos guardar la promesa de ser fieles.