¿Cómo Mejorar en Nuestras Vidas? Versículos que Abrirán tu Corazón

Recordemos que cada acción, cada decisión que tomamos, es propósito del Altísimo para mejorar nuestras existencias y que Siempre hay tiempo y lugar para Cristo en nuestros corazones.

Debemos encontrar el espacio y el lugar adecuado en nuestro corazón para poder recibir sus bendiciones. 

Publicidad


“Mas yo en tu misericordia he confiado; mi corazón se regocijará en tu salvación”. Salmos 13:5

¡Cuán importante y maravilloso es contar con la Misericordia de Dios en nuestras existencias! Los sucesos cotidianos que producen tensión y ansiedad en nuestras vidas muchas veces nos hacen pasar por alto los hermosos gestos que El Señor tiene con nosotros. ¿Nos hemos puesto a pensar en profundidad todas las veces que hemos sido favorecidos con el Amor y la acción del Altísimo? Probablemente nos asombraríamos de la larga lista que podríamos confeccionar con las Bendiciones que nuestro Padre Celestial ha derramado sobre nosotros.

Podemos sentir Su Misericordia en distintas etapas de la vida. Por ejemplo cuando estamos tristes. Todos experimentamos esta sensación y nuestras reacciones varían según la edad o circunstancia en la que nos encontremos. Inclusive, algunos hermanos, puedan llegar a sentir cierto enojo con El Eterno. Sin embargo, debemos tener Siempre presente que Dios no es indiferente a nuestro dolor. Él se preocupa por nosotros manifestándose por intermedio de nuestros hermanos para alivianar nuestras cargas. El Señor jamás nos dará la espalda ni nos abandonará. Él es firme en Sus Promesas.

Publicidad

“Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna”. Hebreos 4:16

Uno de los actos más difíciles, para muchos, es el del Perdón. Tiene cierta lógica; al ser ofendidos, defraudados e inclusive perjudicados, podemos llegar a sentir poca inclinación a perdonar a aquellos que nos han lastimado. Por intermedio de la Oración debemos pedir de corazón a nuestro Padre Celestial que aleje de nosotros todo sentimiento de rencor, revancha, resentimiento e ira.

El Señor sabe muy bien qué pasos debemos seguir para superarnos y liberarnos de los pensamientos nocivos que generan los agravios que hayamos podido recibir.

Publicidad


 “Sed misericordiosos, así como vuestro Padre es misericordioso”. Lucas 6:36

Cuando alcanzamos esa meta que tanto sacrificio nos costó, además de nuestro esfuerzo debemos comprender que la fortaleza para perseverar en nuestros objetivos proviene de la Misericordia del Señor. También es cierto que cuando estamos dichosos por haber logrado lo que parecía imposible, nuestro primer pensamiento no está dirigido a Dios.

No nos acostumbremos a alejar nuestro corazón, en tiempos de victoria, la capacidad de agradecer a Cristo. Planeamos nuestra vida junto al Eterno contándole nuestras expectativas de futuro entregándole nuestros deseos y anhelos. Recordemos que Sus tiempos son Perfectos al igual que la Misericordia que recibimos para llegar al destino que hemos soñado.


 “Bienaventurados los misericordiosos, pues ellos recibirán misericordia”. Mateo 5:7

Debemos tomar real conciencia de lo fundamental que es tener un Espíritu despojado a la hora de dar, contener y ayudar a nuestros hermanos. Esta acción no solo nos enriquece como miembros del Pueblo de Dios, sino que nos permite ver el mundo de otra manera

A veces pensamos que ayudar es solo una cuestión de dinero y no es así. Acompañar a alguien que está sufriendo, dar aliento al que se encuentra sumido en problemas, compartir lo mucho o poco que se tenga con los demás es la expresión más hermosa de la Misericordia del Señor en la tierra que transforma nuestras vidas para siempre.




Artículos anteriores

Las mejores maneras de acercarte a Dios