Recarga tu Energía: Maneras de Recuperarla 100%

A veces padecemos de momentos de energía baja. Es normal, muchas veces el cuerpo, la mente y la espiritualidad necesitan una recarga. Aprende en el siguiente artícúlo algunas ideas para reforzar tus energías ahora mismo.

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"De hecho, aunque el cuerpo es uno solo, tiene muchos miembros, y todos los miembros, no obstante ser muchos, forman un solo cuerpo. Así sucede con Cristo." 1 Corintios 12:12

Cuando tomamos esa maravillosa decisión de transitar nuestras existencias de la mano del Señor, sabemos, de antemano, que el camino que emprenderemos no estará exento de complicaciones y momentos difíciles que deberemos afrontar fortalecidos en nuestra Fe en Cristo.

Puede suceder que tengamos que mantenernos de pie ante una sucesión de hechos desfavorables que pueden generar en nuestro corazón un agobio tal que nos ponga en la disyuntiva de bajar o no los brazos.

Cuando, producto de reiteradas adversidades, perdemos el control de nuestras acciones y nos sumergimos en la desesperanza; nos estamos alejando, quizás sin notarlo, del propósito que Dios Padre ha designado para nuestras vidas.

Por eso, es indispensable fortalecer nuestro Compromiso con El Señor y multiplicar nuestras fuerzas en Él, para superarnos en Su Gloria y alcanzar las metas que Su Perfecta Palabra nos ha encomendado.

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“El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas”. Isaías 40:29

Vivimos en un mundo complejo que nos exige cada día más. Si a esto le agregamos los problemas de diversa índole que se pueden presentar es lógico que sintamos que nuestras fuerzas se extinguen y que no podemos seguir afrontando lo que se nos presenta.

El tránsito de una enfermedad, el acompañamiento de un adulto mayor siendo nosotros, también, adultos con unos cuantos años encima, la lucha diaria por el sustento de nuestras familias; son algunos de los motivos que nos pueden llegar a abrumar, logrando desconectarnos del camino que Dios ha elegido para nosotros.

En ocasiones deberemos resistir más de una tormenta a la vez. Este tipo de instancias suponen un gran desgaste emocional que podremos superar reforzando nuestro Compromiso con el Señor confiando de corazón en las promesas de un futuro mejor.

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“Pero los que confían en el SEÑOR renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas: correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán”. Isaías 40:31

Es muy común sentir, cuando atravesamos fases de desmotivación, debilidad y cansancio, que todo se convierte en una carga muy pesada y difícil de sobrellevar, inclusive nuestros compromisos como hijos de Dios.

Debemos pedir a Cristo que nos de lucidez y equilibrio para discernir que nos hace bien y que no. Una vez que hemos podido visualizarlo, aunque estemos agotados física y mentalmente, acerquémonos más que nunca a nuestro Padre Celestial.

Su Presencia y Palabra nos Fortalece para resistir los embates de la vida.

Él conoce las instancias que estamos pasando. Cuando descansamos en Él y recuperamos nuestra Paz, podemos comprobar que Dios es la fuerza dinámica que nos ayudara a soportar nuestras cargas y alcanzar nuestras metas.


 “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”. 2 Timoteo 1:7 

Debemos tomar consciencia que el nuestro no es un Espíritu de temor, sino un Espíritu de Poder. ¿Cuántas veces hemos tenido pensamientos negativos acerca de nosotros mismos y nuestras circunstancias?

¿Cuántas veces hemos abandonado nuestros anhelos creyéndolos imposibles e inalcanzables? ¿En cuántas oportunidades nos rendimos, dejando que la frustración y el resentimiento crezcan en nosotros?

Ese Espíritu de Poder con el cual nos ha Bendecido El Señor, es un Espíritu de Amor, dominio propio y mente sana. Seamos determinados para atravesar sin miedos ni desanimo los acontecimientos difíciles de nuestras existencias. Cuando tenemos al Señor en nuestro corazón todo lo podemos. Su Perfecta Guía es la confirmación de que el camino, tarde o temprano, estará despejado de toda bruma.

“Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento”. Marcos 12:30

Mantengamos un dialogo fluido con El Señor, cualquiera sea nuestra realidad.

A Dios se lo conoce a través del encuentro y esa maravillosa relación es el motor que nos mantiene activos y vitales.

No nos demos por vencidos. Cristo vive en nosotros y nosotros en Él.

Honremos la Gloria del Eterno manteniéndonos Sabios y enfocados ante la adversidad. Nuestras cargas serán aliviadas y la Luz de Su Guía nos proyectará al futuro que tanto anhelamos.




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