Actos que te permitirán recobrar la esperanza

Todos los días encontramos actos de personas que siguen el camino de salvación que Dios nos propone. Contemplemos sus acciones para poder inspirarnos de ellos y de su devoción por el Espíritu Santo.


1. Permanecer siempre alerta al llamado del Señor


Sin importar dónde nos encontremos o qué estemos haciendo, Dios nos pone a prueba a cada hora y lugar. Esto significa que tenemos que estar dispuestos a realizar sacrificios, a tener nuestros sentidos abiertos y  junto con el corazón disponible

Nos toparemos con personas que creen estar perdidas o fuera del camino de la iluminación de nuestro Padre Celestial. Auxiliarlas, darles el apoyo necesario para que recobren la Fe será una tarea que nos acercará a nuestra misión divina como hijos de Dios.


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 2. Agradecer a toda aquella persona que se acerque en solidaridad 


El agradecimiento es la base fundamental para poder crecer como hijos e hijas del Espíritu Santo. La solidaridad se manifiesta en momentos en los que uno siente que tiene que ser agradecido con la bendición de Dios. 

Sin importar el gesto que uno pueda ofrecer, sea un abrazo, poder intervenir en una situación problemática, poder tener una conversación sincera, repleta de esperanza y amor, nuestro Padre Celestial guiará nuestras palabras y acciones para poder llegar a un destino de sanación. 


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3. Sigamos dando el ejemplo de la Fe a los más pequeños


Recibimos desde nuestros primeros años el amor y el cuidado de nuestros seres queridos. Ellos deben poder guiarnos en nuestros primeros pasos hacia la iluminación y la Gloria del Señor.

¿Qué resultaría más alineado con el camino del Señor? Poder inculcar su palabra a nuestras criaturas, sin olvidar que Jesús no dejaba pasar oportunidad alguna para poder inspirarnos con sus enseñanzas. Recordando siempre el respeto y el amor que Dios Padre anhela que tengamos con nuestros hijos.


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4. Ayudando al prójimo logramos aprender de las diferencias


Al poder contemplar las necesidades de otras personas, pudiendo comprender que en la diversidad de sentimientos y experiencias vividas, radica el verdadero valor de la Fe. Siempre intentemos extender nuestra mano a aquellos que más lo necesiten.

Poder vernos a través de los ojos del Señor que nos conducirá por un camino de justicia y verdad absoluta. Guiados por la Gloria de Jesús que alimenta el cariño y amor que se encuentra dentro de nuestros corazones.


5. Para valorar nuestra vida debemos confiar en el Espíritu Santo


Si obramos desde la Fe y pensamos cada decisión que tomamos en nuestra vida contemplando al Padre Celestial, tendremos garantizada la vida eterna en comunión en el templo de los cielos.

No existe nada más gratificante que ser solidarios. La verdadera recompensa se encuentra en nuestro quehacer cotidiano, donde podemos recomponer nuestra esperanza y el amor que nos rodea, brindando actos de Fe. Desde la oración pidamos siempre a Dios poder lograr ser dignos de su bendición y su Gloria.




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