Responder al llamado: la ayuda está aquí

A continuación podremos encontrar ejemplos de personas que respondieron el llamado de ayuda. Ilumina tus sentidos ahora mismo.

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"No me escogieron ustedes a Mí, sino que Yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto, un fruto que perdure. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en Mi nombre.” Juan 15:16

En el primer caso, el de un cura párroco de Colombia de nombre Carlos, el testimonio dice que Dios se le apareció en un sueño diciendo que lo necesitaba. El sueño se volvería uno recurrente, motivo por el cual decidió hablar con su cura de confianza, el cual le sugirió que tal vez Cristo le estaba llamando para que tome los votos. Carlos dijo más tarde que el pedido de Dios resonaba en su cabeza como una alarma que no podía apagar.

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“Pues Dios nos salvó y nos llamó a una vida santa, no por nuestras propias obras, sino por su propia determinación y gracia. Nos concedió este favor en Cristo Jesús antes del comienzo del tiempo.” Timoteo 1:9

El segundo caso, el de una monja llamada Cristina, nos cuenta que había algo en su corazón que le decía que la vida que llevaba -tal y cual Dios manda- no alcanzaba para ayudar al Señor en Su misión. Si bien ella nunca pudo explicar esa sensación, hoy reconoce que no era otra cosa que la voz del Señor hablando a su corazón.

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“Me di a conocer a los que no preguntaban por Mí; dejé que me hallaran los que no me buscaban. A una nación que no invocaba mi nombre, le dije: ¡Aquí estoy!” Isaías 65:1

El tercer caso nos lleva a México de la mano de Néstor, quien es cura párroco desde hace treinta años, y quien dice que en aquel entonces, leyendo la Biblia en varias oportunidades, siempre se encontraba ante un versículo en particular que habla del servicio a Dios y de la vocación que todos llevamos dentro. Varias veces Néstor hizo caso omiso del llamado y lo negó, hasta que escuchó una voz en su corazón que le dijo que ya era tiempo de dejar de huir y servir a Dios. Y así lo hizo.


“—Arrepiéntase y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados —les contestó Pedro—, y recibirán el don del Espíritu Santo.” Hechos 2:38

El último caso nos habla de Juan Carlos, de Perú, quien a diferencia del resto de los casos, no tenia conexión alguna con la iglesia, ni con Dios y ni con la religión. Juan Carlos estaba perdido en diferentes adicciones así como también en el delito, motivos que lo llevaron a la cárcel durante tres años, en la que conoció la palabra de Dios y su vida cambió hasta tal punto, que decidió motivar en otros la transformación que Cristo hizo en su vida.



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