¡Descarga la app!

Accede a más contenido como este.

Maneras de Sumar Alegría a tu Vida

A veces es más simple de lo que puedas creer. ¿Te animas? Aprende cómo en el siguiente artículo.

Publicidad


 “Preocupémonos los unos por los otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras. No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca.” Hebreos 10:24-25

Llevar la Palabra de Dios a aquellos que no la conocen es tarea necesaria para todo hijo del Señor, tan sólo recuerda cómo fue tu primer contacto con Jesús y cómo ha cambiado tu vida desde entonces. Luego verás con claridad lo necesaria que es acercar la Palabra a aquellos que todavía no han recibido a Dios en sus corazones.

Publicidad


“Pues así como cada uno de nosotros tiene un solo cuerpo con muchos miembros, y no todos estos miembros desempeñan la misma función, también nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro está unido a todos los demás.” Romanos 12:4-5

Realizar obras benéficas es una hermosa manera mediante la cual todos los miembros de la comunidad verán con sus propios ojos la obra del Señor hecha a través de sus hijos. Ayudar al prójimo es tan reconfortante al espíritu que los vecinos no tardarán en contagiarse de ese amor puro y trabajarán a la par tuya.

Publicidad



“Les suplico, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que todos vivan en armonía y que no haya divisiones entre ustedes, sino que se mantengan unidos en un mismo pensar y en un mismo propósito.” 1 Corintios 1:10

Predicar con el ejemplo es algo imprescindible. Porque una vez que hayamos llevado la palabra de Dios a quienes la necesitan, debemos dar paso al silencio, para que puedan ser comprendidas las palabras del Señor y podamos, entre todos, ponerlas en prácticas mediante nuestros actos, tal y como Jesús lo quiere.


“No dejaban de reunirse en el templo ni un solo día. De casa en casa partían el pan y compartían la comida con alegría y generosidad, alabando a Dios y disfrutando de la estimación general del pueblo. Y cada día el Señor añadía al grupo los que iban siendo salvos.” Hechos 2:46-47

Ser un referente del ejemplo del hijo de Dios no es tarea fácil, como tampoco es fácil transitar el camino que Dios ha elegido para nosotros. Todo compromiso con el Señor implica un sacrificio y, a la misma vez, una recompensa inimaginable. Es por eso que debemos ser ejemplo y consejo para todos aquellos que lo necesiten.




Artículos anteriores

Alimento para tu Esperanza

Recupera tu Voz Interior