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Partiendo Hacia un Nuevo Destino

El Futuro y nuestros objetivos pueden estar alineados con la senda de iluminación y evolución espiritual. Explora el siguiente artículo para conocer opciones diferentes en tu vida.

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“Que el Dios que infunde aliento y perseverancia les conceda vivir juntos en armonía, conforme al ejemplo de Cristo Jesús.” Romanos 15:5

Por momentos podremos sentirnos como aquellas personas extranjeras que viven en otro país u otra provincia. Desconociendo el idioma. Sin comprender la cultura, ni las costumbres que amalgaman a esa sociedad.

Como hijos e hijas de Dios no podemos olvidar que él nos une en la Fe. Une los corazones de todos y todas. Somos iguales ante él, ya que heredamos sus bendiciones y como buenos creyentes, somos parte de un todo.

De una gran familia, la familia del Señor, lograremos obtener muchos aprendizajes y estaremos con seguridad espiritual para poder mantenernos firmes, progresando y seguiendo su buena voluntad y su senda de bendiciones.

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"El que recibió la semilla que cayó entre espinos es el que oye la palabra, pero las preocupaciones de esta vida y el engaño de las riquezas la ahogan, de modo que esta no llega a dar fruto." Mateo 13:22

Tenemos todas las herramientas al alcance para poder delinear un futuro repleto de logros y objetivos plenos. 

En nuestro ser interior poseemos la capacidad de salir adelante junto al Padre Celestial y junto a la esperanza.

Probablemente necesitemos adaptarnos a un nuevo escenario o circunstancia de aprendizaje, sin caer en situaciones que nos alejen del Espíritu Santo.

Sucede a veces que por intentar conocernos y mirarnos tan de cerca, la proximidad nos distorsiona lo que percibimos, y nos cueste –como cuando queremos fotografiar una flor desde muy cerca- colocar el foco adecuadamente.

Por este motivo es que resulta de mucha utilidad orar y leer la Biblia diariamente para conocer ejemplos muy concretos sobre nuestro vículo con Dios.

Para revivir las enseñanzas de Jesús y comprender que existen diversas realidades y distintas personas que nos acompañan en nuestro círculo cercano.

Debemos aprender de ellas, sabiendo que todos compartimos una misma casa, un mismo sendero de luz, todos estamos junto al Espíritu Santo que nos conecta directamente con el Señor.

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"No me escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto, un fruto que perdure. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre." Juan 15:16

Si comprendemos y observamos nuestro entorno podremos reconocer la presencia del Señor, su energía fluyendo en torno a ti. El Espíritu Santo en todo momento te mostrará algo bello y nuevo para observar.

Pensemos por ejemplo lo que sucede si el sol se oculta tras las nubes: puede que los brillos más relucientes desaparezcan, pero esa falta de brillos es la que te permitirá observar colores y tonalidades sorprendentes.

Es momento de observar y agradecer las bendiciones que vibran a tu alrededor y dejarte maravillar por los matices nuevos que cada instante te propone el camino del Señor.


"En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas." Gálatas 5:22-23

Cuando hablamos acerca de la luz y de las sombras, muchas imágenes se nos vienen en mente. Porque nos rodean constantemente, en todo momento, en cada instante.

Muchas veces no logramos distinguir por momentos ciertas situaciones o pensamientos que surgen desviándonos de nuestro futuro y nuestros objetivos de vida.

Debemos recordar que siempre hay algo que nos ilumina: El Espíritu Santo.

Miremos el entorno que nos rodea en este instante, el salón de la casa, una ventana, un mueble, el piso o el techo que nos cobija: sobre todos ellos existe una bendición de luz que proviene del Padre Celestial. 

Si existe algún tipo de oscuridad, significa que la esperanza emerge como un rayo de luz provisto de Fe y Amor. El Señor determina su Gloria en nuestro ser interior y en el corazón de cada hijo e hija. ¡Es un buen momento para observarnos en nuestros contrastes y definir rumbos de vida actualizados con nuestras intenciones de esperanza, fe y amor!




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