Confiar en tus amistades te hará mejor persona

En nuestros amigos y amigas podemos confiar a cada hora y en cada lugar. Sin importar qué nos suceda o quién sea la persona que necesite su ayuda. También debemos reconocer la Gloria de Dios como parte de la bendición que nos rodea. Recordemos razones por las cuales debemos seguir por el camino del Espíritu Santo.

Publicidad

“No tengas nada que ver con gente violenta, ni te hagas amigo de gente agresiva, para que no imites su conducta y tú mismo te tiendas una trampa.” Proverbios 22:24-25

Él sí se considera nuestro amigo. A medida que los creyentes aprendemos más acerca de Dios, lo exaltamos como el Señor de nuestra vida y lo reconocemos como el Gobernante soberano del mundo. Es más fácil pensar en Él como el Creador excelso y poderoso, Salvador y Señor, que llevarlo a la posición de amigo. Pero Jesús se esforzó por enseñar a sus discípulos que Él era tanto el mismísimo Hijo de Dios, así como también el mejor de los amigos.

Publicidad


“Dos son mejor que uno, porque sacan más provecho de sus afanes. Si uno de ellos se tropieza, el otro lo levanta.” Eclesiastés 4:9-10

Dio su vida por nosotros. Su oferta de amistad nos ve como a discípulos modernos también. Al igual que los doce apóstoles, tenemos el privilegio de decir que Cristo dio su vida por nosotros en un acto supremo de amor y entrega. Además, su Espíritu revela la verdad de la Palabra de Dios en nuestro corazón para que podamos conocer más a Cristo y sus caminos. En otras palabras, Jesús nos ha dado a conocer las cosas que escuchó de su Padre.

Publicidad


“Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, ha nacido de Dios y conoce a Dios.” Juan 4:7

No nos abandona. Si el hecho de que Él haya dado su vida por nosotros para librarnos de pecado y otorgarnos la promesa de una vida eterna junto a su lado no es suficiente, pensemos en todas aquellas veces que nos hemos visto en situaciones difíciles y Él no nos abandonó. En resumen, eso es lo que hace un buen amigo, no abandonar a los suyos ni en los buenos momentos ni en los malos.


“Cuando no hay buen guía, la gente tropieza; la seguridad depende de los muchos consejeros.” Proverbios 11:14

Nos ama. Porque la Sagrada Biblia rebalsa de ejemplos que demuestra el amor que dios nos tiene, ya sea que seamos fieles hijos suyos que obedecen su palabra y la dignifican con sus ejemplos; o bien seamos pecadores empedernidos demostrando un genuino arrepentimiento. Dios nos ama incondicionalmente y no hay ni habrá nada ni nadie que le haga cambiar de opinión, tal y como un verdadero amigo lo hace.


“Cuando tres amigos de Job, Elifaz temanita, Bildad suhita y Zofar naamatita, oyeron de todo este mal que había venido sobre él, vinieron cada uno de su lugar, pues se habían puesto de acuerdo para ir juntos a condolerse de él y a consolarlo.” Job 2:11

En Él encontramos un confidente y consejero. En Cristo podemos confiar nuestros más profundos secretos y miedos, así como también nuestras alegrías y preocupaciones. Recordemos la importancia que representa un amigo a la hora de ser un confidente al que podemos abrir nuestro corazón. Al mismo tiempo, Dios es un excelente consejero, y Su palabra da testimonio de ello, puesto que toda palabra que sale de Su boca está impregnada de amor.




Artículos anteriores

Mirando Hacia el Futuro

Aprendiendo de los Errores

Abre tus Ojos: Ponte de Pie