Reconectándonos con el camino del Espíritu Santo en tiempos de cuarentena

Seguramente en tus pensamientos cotidianos aparecen dudas, miedos y preguntas. No debemos caer en simplificaciones o temores que acompañan el siguiente cuestionamiento: ¿Dios nos está enviando una prueba?

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“Al oír esto, Jesús le dijo a Jairo: -No tengas miedo; cree nada más, y ella será sanada.” Lucas 8:50

Durante la historia de la humanidad, se dieron muchos casos de enfermedades y pandemias. Muchas de ellas mortíferas, pero en todas siempre hubo un factor común. La Fe y la Esperanza. Son estos los desafíos en los que nuestro Salvador esclarece el camino hacia el Espíritu Santo. En oración, con la Paz necesaria y encomendando nuestra esperanza hacia el Padre Celestial es que logramos salir adelante. Los milagros que conduce nuestro Señor aparecen y no debemos nunca dudar de él.

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“Le pido que, por medio del Espíritu y con el poder que procede de sus gloriosas riquezas, los fortalezca a ustedes en lo íntimo de su ser, para que por Fe Cristo habite en sus corazones. Y pido que, arraigados y cimentados en amor.” Efesios 3:16-17

Nos topamos con el mejor momento para reconectarnos con el Señor. En casa, viviendo con  la familia o en soledad, el silencio es un modo único para orar y escuchar con claridad el mensaje del Padre Celestial. Fortalecer nuestros corazones, sanar las heridas y renconres, librándonos de los pecados que nos atormentan y sin perder el norte: Jesús nos ama y siempre podemos contar con Él.

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“Adora al Señor tu Dios, y él bendecirá tu pan y tu agua. Yo apartaré de ustedes toda enfermedad.” Éxodo23:25

Es importante mantener la calma y ayudar a quienes requieran un acercamiento más profundo con la Fe. Recordando que en comunión o utilizando las herramientas disponibles (redes sociales, telecomunicaciones), será justo y necesario poder dar palabras de aliento y de esperanza a nuestros seres queridos. Acercarnos desde la palabra, acompañando con el amor que nos brinda Jesús, podremos organizar cadenas de oración que sanen las heridas que surjan en esta época de crisis global que nos afecta a todos por igual.


“Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en Él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo.” Romanos 15:13

En tiempos de cuarentena, de reclusion y de distanciamiento social para prevenir el contagio del coronavirus, debemos recordar todos los sacrificios que realizó Jesús nuestro Salvador en la Cruz a la hora de morir y resucitar. Fue su enseñanza la que nos brinda la Fe y esperanza necesarias para continuar adelante en el camino del Espíritu Santo. Debemos siempre mantener presente que el amor y la bondad de nuestro Padre Celestial nos llevará a buen puerto y nos depositará siempre en un nuevo despertar.