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Superando las Incertidumbres Junto a tu Corazón


Tenemos que mantener siempre en la memoria el recuerdo vivo de nuestros seres queridos. De nuestra familia, de aquellas personas especiales que nos ayudaron a transitar por el camino. En el próximo artículo encontrarás un modo de honrar a todas esas personas que te ayudaron a formarte en tu vida.

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“¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos ha creado un mismo Dios? ¿Por qué nos portamos deslealmente unos contra otros, profanando el pacto de nuestros padres?” Malaquías 2:10

Cuando intentamos acercarnos al camino del Espíritu Santo lo hacemos despojados de incertidumbre y de culpas. Es de este modo que podremos enfocar nuestra Fe y dar toda la bondad de nuestro corazón.

Sin preocuparnos por los pecados cometidos ni los secretos guardados, Dios bondadoso y benevolente nos acogerá en su seno y nos guiará por el sendero del bien. Su plan divino nos prepara para acceder a las puertas del Cielo y sentarnos al lado de su Hijo para vivir eternamente en armonía con el Espíritu Santo.

No será un recorrido sencillo. Por suerte tuvimos, tenemos y vamos a tener personas que nos guiarán en el camino de la Fe. Familia, amigos, amigas, esas personas especiales que aparecen en nuestra vida para mostrarnos un modo diferente de pensar. De vivir la vida como lo hicieron durante tanto tiempo antes junto al Padre.

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“Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones.” Pedro 2:2

Apegarnos a la decisión de comulgar con la hermandad Cristiana nos confiere una gran responsabilidad: mantenernos en ese sendero, orando y leyendo la Biblia.

Dando de nosotros mismos lo que más valoramos y apreciamos, nuestra dedicación al Espíritu Santo y a nuestro Padre. Porque somos en muchos sentidos seres egoístas y centrados exclusivamente en nosotros mismos.

Ese foco debe ser transferido en su totalidad hacia nuestro Creador.

Estamos cometiendo pecados y sin saberlo, transitando caminos errados, alejándonos de Dios y de su Palabra. No tenemos la capacidad de identificar dichos pecados. Sin quererlo, desde la codicia o la envidia, los vicios , proyectando en otros los anhelos y deseos, estamos condicionando el reflejo de la luz que proviene de Jesús, expulsando su Gracia y su Divinidad.

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“Es cierto que al necio lo mata la ira, y al codicioso lo consume la envidia.” Job 5:2

¿Qué destino les queda a aquellos que decidan estar alejados de la Fe? La certeza que tenemos sobre su destino figura en ciertos pasajes que se encuentran descritos en la santa Biblia y en los Relatos Sagrados. Es evidente que sus acciones jamás serán recompensadas ni bien vistas por nuestro Padre Celestial.

No hay bien material ni lugar terrenal que pueda superar la satisfacción que genera estar en Paz y sintonía con la Fe . Lo que debemos recordar siempre es que no hay mayor satisfacción que tener garantía de una vida rodeada de seres queridos, familiares y personas que nos permitieron acercarnos diariamente a nuestra espiritualidad.

“Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; pues vosotros en otro tiempo no erais pueblo, pero ahora sois el pueblo de Dios; no habíais recibido misericordia, pero ahora habéis recibido misericordia.” 1 Pedro 2:9-10

Construir una moral Cristiana, digna, saludable, sin hechos ni pensamientos que atenten contra los mandamientos que Dios nos invita a respetar, nos permite atravesar esta vida repleta de tentaciones y de maldad. Presente en las formas más diversas, los sentimientos negativos intentarán acaparar nuestro ser, buscando que abandonemos la Fe en todo momento.

Debemos poder atravesar con sabiduría y estima esos momentos de duda y oscuridad. Apoyarnos en la oración y en nuestro Padre Celestial, servirán de pilares y de guía para seguir en su camino. Esta herencia que aceptamos y el camino que decidimos acoger para sanar debe permitirnos reflejar todo el amor que Dios y su hijo tienen para darnos.





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