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Versículos para Recibir el Nuevo Año

Conéctate de un modo especial con estos versículos que te ayudarán a comenzar este 2024. Explora esta pequeña guía que te ayudará a crecer espiritualmente en la llegada del nuevo año.

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"Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza." Jeremías 29:11

El comienzo de un nuevo año nos lleva a reflexionar sobre nuestra conexión con el linaje ancestral. Muchas veces buscamos similitudes en rasgos físicos o expresiones familiares que nos unen con nuestra historia. Sin embargo, más allá de estas características evidentes, lo que verdaderamente nos conecta a través de las generaciones es lo que aprendemos y conservamos en nuestros corazones.

Nuestros corazones son el reservorio de nuestras vivencias y las enseñanzas transmitidas por generaciones anteriores. La Fe de nuestros ancestros impregna sus consejos y decisiones. A pesar de los desafíos y las adversidades que enfrentaron, buscaron lo mejor para seguir adelante, guiados por la fe en Dios.

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“Estén, pues, vuestros corazones enteramente dedicados al Señor nuestro Dios, para que andemos en sus estatutos y guardemos sus mandamientos, como en este día” 1 Reyes 8:61

Guiados por la mano de nuestro Padre Celestial, siguieron patrones de conducta y valores transmitidos a lo largo del tiempo. Nuestra educación, moldeada por el contexto social, cultural y religioso, se encuentra protegida por el manto del Señor. Cada experiencia vivida, buena o mala, nutre el corazón, configurando nuestras emociones y determinando nuestras acciones.

El corazón es el epicentro de nuestras emociones, donde residen los recuerdos y las experiencias. Es también el receptáculo de las heridas y sensaciones negativas que debemos liberar para dar paso a nuevas emociones, historias y crecimiento personal. Liberarnos de las ataduras del pasado nos permite equilibrarnos internamente, apoyados en la Fe, y abrirnos a lo que Dios tiene para nosotros.

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“Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús”. Filipenses 1:6

El cambio verdadero comienza con la apertura al mensaje divino. Nuestro Padre Celestial anhela que cambiemos cuando la vida nos abruma con presiones y angustias. Asumir esta perspectiva nos permite recibir a Jesús con un corazón puro y dispuesto a albergarlo. La transformación real exige un compromiso diario con la Palabra de Dios, permitiendo que la fe guíe nuestro andar en el nuevo año.

La conexión familiar es un vínculo invaluable que merece ser celebrado y fortalecido al recibir un nuevo año. Los rituales y prácticas pueden ser una manera hermosa de unir a la familia y de iniciar el año con amor, paz y esperanza.

Reencuentro y Compartir: Organizar una reunión familiar para despedir el año es una oportunidad para reconectar y compartir. En este espacio, cada miembro puede reflexionar sobre sus logros, aprendizajes y desafíos del año que termina. Crear un ambiente acogedor y propicio para el diálogo fomenta la empatía, la comprensión y la unidad familiar.

Realizar el agradecimiento necesario que refuercen la gratitud es una hermosa forma de cerrar el ciclo. Podrían escribirse notas de agradecimiento para cada miembro de la familia, expresando reconocimiento y cariño. También, pueden llevar a cabo una ceremonia simbólica, como encender velas representando los momentos felices del año o elaborar un mural con fotografías que resuman los momentos más significativos.


“Vosotros no me escogisteis a mí, sino que yo os escogí a vosotros, y os designé para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda” Juan 15:16

Propósitos en Familia: Establecer propósitos o metas familiares es una manera efectiva de generar un sentido de pertenencia y dirección común. Es importante definir objetivos realistas y motivadores que beneficien a todos. Pueden planificar actividades para el nuevo año, como viajes, proyectos colaborativos o actividades que promuevan el bienestar familiar.

Algunas familias optan por realizar un ritual de bendición donde se invoca la protección divina para el año entrante. Esto puede involucrar una oración conjunta, bendición con agua bendita o bendición de los miembros por parte de los ancianos de la familia, deseando salud, prosperidad y bienestar para todos.

Resulta esencial reservar tiempo para la reflexión personal y la renovación del espíritu. Fomentar momentos individuales de meditación, agradecimiento y conexión con Dios puede ser de gran valor para cada miembro de la familia.




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