“Así nos lo ha mandado el Señor: “Te he puesto por luz para las naciones, a fin de que lleves mi salvación hasta los confines de la tierra.”

Hechos 13:47

Vivir con el Evangelio


Podemos equivocar el camino o tener dudas sobre las decisiones correctas a tomar, pero seguramente lo haremos de forma más caótica y confusa si no seguimos el ejemplo de Nuestro Dios. Al estar en contacto con el Evangelio no sólo arrojaremos luz sobre los caminos oscuros, sino que tendremos la potestad de ser los hijos dignos que Nuestro Padre necesita que seamos. Vivir cada día conforme a su designio, de manera de ser agradecidos y obedientes con Nuestro Padre Celestial.

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Es un llamado a cumplir nuestros deberes cristianos y tener experiencias legítimas de nuestra condición como hijos de Dios, poder estar en contacto constante con su Palabra. Leer los Santos Evangelios, reflexionar sobre ellos, en soledad o en familia, serán pasos para conocer más a Nuestro Señor. Recibir a Cristo en nuestros corazones, ser humildes y estar orgullosos de haber sido salvados por su gracia divina. Así, el Padre de todos nos mantendrá firmes y unidos en comunión, nos protegerá de cualquier mal y será quien nos guíe cuando no encontremos el aliento necesario para continuar. Acercar a aquel hermano que está alejado de las Santas Escrituras será nuestro desafío en un Mundo cada vez más particionado e individualista, en el que muchos han sido indiferentes frente al verdadero llamado de Dios Padre. Ser compasivos y mantenernos humildes ante la soberbia o el desinterés será nuestra ventaja para reunirnos con el prójimo, para recobrar la fe que pudo haberse perdido.