3 hábitos que no pueden faltar en tu día a día

En las pequeñas acciones, en nuestro día a día, debemos mostrarnos ante Dios como sus fieles iluminados. Encontrarás en estas páginas, hábitos que podrás incluir para estar más cerca del Espíritu Santo.


1) Haz algo que enorgullezca al Señor todos los días.

“Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no abandones la enseñanza de tu madre; porque guirnalda de gracia son para tu cabeza, y collares para tu cuello.” Proverbios 1:8-9 

Forja ese hábito a través de la ayuda al prójimo para experimentar la felicidad de hacer el bien.

Saber que esta buena acción será parte de la contribución que todos hacemos para que el mundo sea un lugar mejor. Recordemos que la unión hace la fuerza y sólo Dios tiene el poder suficiente para unirnos a todos en su amor celestial.


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2) La comunicación rompe barreras

“Dedíquense a la oración: perseveren en ella con agradecimiento.” Colosenses 4:2

Es sabido que una buena comunicación mejora las relaciones, por eso comunícate con Dios usando la línea directa de la oración.


Borremos de nuestras mentes la imagen del niño rezando de noche arrodillado a los pies de su cama, nosotros podemos y debemos recurrir a la oración en todo momento, de la misma manera que en cualquier momento podemos tomar el teléfono y llamar a un ser querido para preguntarle cómo se encuentra o tan sólo para expresarles nuestro agradecimiento por ser parte de nuestras vidas.


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3) Amar

“No permitas que nadie menosprecie tu juventud; antes, sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, fe y pureza.” Timoteo 4:12

Pon en práctica todo lo que significa esta pequeña palabra, la cual tiene el poder transformador con el que el Señor nos bendice día a día.


Este poder que sana y regocija, que ama y perdona, y que nos guía constantemente hacia una vida más cerca de Dios. El amor es el combustible que nos permite avanzar en el camino de Cristo, y aquel que no siembra amor jamás lo cosechará.



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