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Empieza a Elegirte: Hoy Eres lo más Importante

Sin lugar a dudas pensar en Tí primero, te ayudará a enfocarte en las decisiones del presente para construir tu futuro. En el siguiente artículo brindaremos ejemplos que te ayudarán a enfocarte en tu espiritualidad interior.

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“Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor.” Romanos 8:38-39

Es momento de que comiences a darte cuenta y ser consciente de la capacidad que tienes y del rendimiento que generas. El Señor te ofreció un sin fin de recursos, de elementos de tu personalidad para imponerte ante las circunstancias injustas.

Debes comprender que la clave es poder creer en ti.  Desde tu entorno y el afuera te ven del mismo modo que tú decides mostrarte.

Pero siempre tienes una oportunidad. Nuestro Padre Celestial en en su inmensa sabiduría tiene un lugar para cada uno de sus hijos e hijas.

Lo único que importa es tu bienestar, empieza a invertir todas tus plegarias y tus pensamientos en el Espíritu Santo. Intenta pedir en oración que comiencen a rodearte bendiciones positivas. Verás como el exterior comienza a configurarse de acuerdo a ello. 

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“¡Fíjense qué gran amor nos ha dado el Padre, que se nos llame hijos de Dios! ¡Y lo somos! El mundo no nos conoce, precisamente porque no lo conoció a Él.” 1 Juan 3:1

Recuerdas esos días de mucho calor... Tan agobiante que ya no te deja esperanza de alivio. Pero como siempre, el Señor nos acompaña con su iluminación y surgirá la brisa. Casi como una ilusión, como un deseo que se confunde con lo real, habrá algo que te aliviará.

Es allí mismo que la presencia de nuestro Salvador se manifiesta en forma de una bocanada de aire fresco que te permite pensar mejor, actuar de otro modo y sentirte con plenitud espiritual.

Cuando ya no lo esperes, llegará la tranquilidad. La certeza de que todo va a mejorar. Siempre habrá algo que te permitirá crecer, aprender, ampliar los horizontes de tu creación emocional.

También tienes que comprender que existe un tiempo para todo y sólo debes descubrir el momento apropiado para cada sueño que tengas.

Porque cuando menos lo esperas, el Señor te estará guiando en una nueva misión de vida.

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“Nadie ha visto jamás a Dios, pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece entre nosotros, y entre nosotros su amor se ha manifestado plenamente.” 1 Juan 4:12

Seguramente algunas de las cosas que estás compartiendo te generan cuestionamientos. Incertidumbres y pensamientos sobre el cambio.

Los cambios muchas veces asustan. Creemos que no podremos adaptarnos, o que esa adaptación será sumamente difícil. En general no lo es.

Dependerá mucho de la magnitud del cambio. Si es un cambio muy importante, como una decisión que implique tareas o responsabilidades muy diferentes a las que estamos habituados, tal vez nos exijan bastante.

Debes tener en cuenta siempre que Jesús te acompañará y escuchará en cada oración y plegaria que acompañes con un pedido de ayuda.

El Padre Celestial demostró en la Biblia con pequeños ejemplos y cambios cotidianos necesarios para construir el ser interior de cada ser.

Estos ejemplos de amor, respeto, vida y bendiciones que rompen las estructuras establecidas, se relacionan con esa brisa renovadora que puede hacerte bien para sacudir tu interior: El Señor te escucha y te alienta a seguir adelante en su camino de sanación.


“Le pido que, por medio del Espíritu y con el poder que procede de sus gloriosas riquezas, los fortalezca a ustedes en lo íntimo de su ser, para que por fe Cristo habite en sus corazones. Y pido que, arraigados y cimentados en amor.” Efesios 3:16-17

Apóyate siempre en alguien. En Dios, en Jesús, en la oración y en la Biblia. También busca cultivar los vínculos.

Recuerda que nos relacionamos con otros seres para poder crecer y retroalimentar esa renovación e intercambio de experiencias.  Si lo hacemos con mayor frecuencia posible, encontraremos que el mundo cambia a nuestro alrededor.

Tenemos situaciones nuevas a cada paso que nos modifican y nos abren los ojos. Esto quiere decir que en una relación las personas involucradas, cambian y se reinventan continuamente.

Justamente, podemos estar realizando un nuevo capítulo de nuestro vínculo con la Fe y el Espíritu Santo.

La paciencia, cultivar la perseverancia, y el respeto por el ser humano, nos ayudará a tener más flexibilidad para recibir al otro tal cual es.  Con su presente, su carácter y temperamento. Perdonar y darnos tiempo nosotros también para aceptarnos y perdonarnos frente a los ojos del Señor.

Aceptar nuestros cambios y por ende los de los otros, nos lleva por un camino armonioso, de sanación universal junto a Dios. Brisas que renuevan la Fe, no vendavales que destruyen el amor.





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