Inmunidad al 100%: 3 ideas infalibles para lidiar con gente tóxica.


Devuélveles amor

“Si tengo el don de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y si tengo una Fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no soy nada.” Corintios 13:2

El ritmo vertiginoso que nuestra sociedad ha adoptado, hace que a menudo perdamos la paciencia con más frecuencia, lo que eventualmente se traduce en un malhumor repentino cuya válvula de escape son las personas que nos rodean. En tales casos, y ante las personas que destilan malhumor por todos sus poros, la respuesta esperada es más agresión por nuestra parte, para que de esa manera ambas partes descarguen su frustración aunque sea por un momento. Pero si nuestra respuesta está basada en el amor, no solamente descolocaremos a quien tengamos enfrente nuestro, sino que también saldremos airosos de tal situación.

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Ayúdales

“Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella para hacerla santa. Él la purificó, lavándola con agua mediante la palabra.” Efesios 5:25-26

Tender nuestra mano a aquel prójimo que está envuelto en negatividad significa, en parte, generar empatía y reconocer que no es su culpa estar atravesando un mal momento ni reaccionar de esa manera y, al mismo tiempo, también significa demostrarle que hay otras maneras de lidiar con ello, por ejemplo, apoyarse en el prójimo para pedir ayuda, reconociendo que no es necesario recurrir a los sentimientos negativos para deshacernos de todo aquello que nos parece injusto. De esa manera no sólo habremos convertido una persona tóxica en alguien que pueda ofrecer su ayuda a los demás, sino que también habremos contribuido a sumar alguien más al ejército de amor de Cristo.

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Háblales de Dios

“Si alguien afirma: «Yo amo a Dios», pero odia a su hermano, es un mentiroso; pues el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios, a quien no ha visto.” Juan 4:20

Siempre es un buen momento para hablar de Dios a aquellos que no tienen la suerte de conocerle, o bien a aquellos que desconocen el poder absoluto del Santo Padre y cómo seguir Su camino puede resultar en una experiencia de vida transformadora, mediante la cual comenzaremos a experimentar los beneficios de que nuestra vida sea regida pura y exclusivamente por el amor. No es necesario entrar en detalle acerca de cómo Dios ha cambiado nuestra vida con Su presencia, pero a veces sí es necesario contárselo a aquellas personas que son denominadas “tóxicas”, aquellas personas que tienden a ver lo negativo en todo lo que contemplan; aquellos que tienen agresión como respuesta predeterminada; aquellos a los que les es ajeno el lenguaje comprensivo de amor de Cristo.