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Preparándonos para Recibir el Amor

Debemos tener el corazón abierto y el espíritu dispuesto para poder sanar el alma. Descubre en el siguiente artículo maneras de recobrar esa sensación especial.

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"Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio y renueva la firmeza de mi espíritu." Salmos 51:10

Muchas veces es importante recordar el amor recibido cuando éramos pequeños y pequeñas.

Todo lo aprendido en ese entonces es un fiel reflejo del amor que el Señor le otorgó a nuestras familias. Seguramente tengas en tu memoria algún gesto o alguna frase que atesoras y te recuerda lo grandioso que es el Señor.

Pon en práctica ese versículo que leía tu abuelo o abuela. Replica las acciones de buena Fe que tu padre y tu madre te enseñaron cuando eras una persona en pleno desarrollo espiritual.

Esas pequeños aprendizajes nos marcaron para todo nuestro camino de luz, lo recordaremos por siempre, así como sentimos la iluminación que nos llega desde la Cruz.

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"Pero los que esperan en el SEÑOR renovarán sus fuerzas; se remontarán con alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán" Isaías 40:31

No sólo deberás cultivar la palabra del Señor en oración, realizando acciones cotidianas que te acerquen a su bendición, sino que también deberás llevar su misión, hablando y comentando entre las personas que te rodeen.

Sea en tu lugar de trabajo, en tu familia y hasta con desconocidos. Toda demostación que puedas conectar con experiencias de vida que tuviste, manifestará los milagros de Dios que te permitieron seguir adelante en una vida plagada de Fe.

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"No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta." Romanos 12:2

Es probable que hayas olvidado por un momento que la llave y la clave de tu renovación espiritual radica en ti. Hoy y ahora es momento de revindicar la Gloria de Dios ante sus ojos y ante toda aquella persona que te conozca.

Poder vociferar el amor que sentimos por el Salvador nos dará las fuerzas necesarias para encarar esta transformación y el empujón necesario para salir adelante de esta sensación de vacío y transición que se vivió en el pasado.


"Por tanto, no nos desanimamos. Al contrario, aunque por fuera nos vamos desgastando, por dentro nos vamos renovando día tras día." 2 Corintios 4:16

Es un buen momento para que inicies un viaje hacia tu interior y te reconectes con el espíritu sanador de nuestro Padre Celestial. Para esto debes recordar los momentos en los que pudiste amar sin tapujos, en los que entregaste tu corazón y tu dedicación a la oración y a la Fe.

Si consideras que en este año que terminó desviaste tu destino y te dedicaste a suplir necesidades superficiales y materiales, debes comprender que en realidad todo lo que se encuentre por fuera de la misión divina que posee nuestro Salvador para cada uno de nosotros, resultará una carga a la hora de acudir a las puertas del Templo de los Cielos.




Versículo diario:


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